Por Héctor Danniel
La primera vez que escuché Noldorian Rhapsody me quedé de una pieza. Sí, a alguien se le había ocurrido combinar la obra de Tolkien con la música de Queen, así que, buscando un poco por aquí y por allá, descubrí al autor intelectual de esta curiosa mezcla: Santi Narnaron. Santi es un miembro muy activo de la Comisión de Música y Bailes de la STE, y las interpretaciones de él y sus compañeros, por los videos que he tenido la oportunidad de ver, son muy aplaudidas en los eventos de la STE. En esta entrevista nos hablará de su vida y su relación con la obra de Tolkien.
Antes que nada cuéntanos un poco sobre ti. ¿Cuántos años tienes? ¿Dónde vives? ¿A qué te dedicas en la Saga Realidad?
Tengo 35 años, y vivo en Burjassot, una población a 5 Km. de Valencia, junto al Mediterráneo español, aunque en realidad nací en Murcia, que está algo más al sur. Mi profesión es la de ingeniero, y trabajo en una empresa de mantenimiento e instalaciones de electricidad, climatización… esas cosas.
¿Cuál fue tu primer contacto con la obra de Tolkien? ¿Hace cuánto tiempo? ¿Fue amor a primera vista?
Me leí por primera vez el Señor de los Anillos a los 14 años, y durante los siguientes 5 lo releí otras tantas veces, visitando también El Hobbit, El Silmarillion y los Cuentos Inconclusos. Tolkien siempre fue un tema importante para mí. Durante algunos años, en la Universidad, me desligué un poco de su creación, hasta que la irrupción de las películas y mi paralelo descubrimiento de la Sociedad Tolkien Española volvió a acercarme a este mundo, hace unos 7 años, y hasta ahora.
¿Crees que Tolkien ha influido de alguna manera en tu vida? ¿Hubo un antes y un después de Tolkien?
No sé explicar exactamente en qué, pero claro que me ha influido. De adolescente, recuerdo que el Silmarillion me llenaba de una épica que me conmovía, y ESDLA me hizo sentir muchas cosas… Por no decir de todo lo que ya no Tolkien, sino la STE ha provocado: las canciones, los relatos, los musicales que he creado, las personas que he conocido, y todo lo que he aprendido. No sé como sería mi vida si no hubiera leído a Tolkien, pero seguro que sería distinta.
¿Cuál es tu libro favorito de Tolkien? ¿Por qué?
Si quisiera hacerme el interesante quizás te diría cualquier otro, por huir del tópico, pero no puedo responder otra cosa que “El Señor de los Anillos”. Ninguna otra obra de Tolkien posee tanta riqueza, recursos e imaginería épica, y ninguna otra es una de las obras referenciales de la literatura del siglo XX. Creo que llevo ya 8 o 9 relecturas, y siempre sigo tropezándome con hallazgos narrativos. Me quedo con el tópico.
Si Tolkien estuviera vivo, ¿qué pregunta le harías?
Conociéndole, no le haría ninguna gracia que le ametrallara con preguntas de fan, así que lo más seguro es que le preguntaría si querría tomar un buen té o cerveza en cualquier taberna conmigo, y dejaría que me hablara de lenguas y leyendas anglosajones y nórdicas. Eso sería más cómodo y más enriquecedor.
¿Cuál crees que es el principal mérito de Tolkien como escritor? ¿Qué destacas tú de su obra?
Es un narrador descomunal. Hay tanto que decir que es difícil por donde empezar. Tolkien podría haber pasado a la historia por crear una obra que por si sola ha dado lugar a todo un género; o por haber creado un mundo secundario tan rico y de tanto detalle, sin parangón entre sus colegas; por su aplicación y transformación de las leyendas anglosajonas y escandinavas en su obra; por ser el único escritor que ha creado una obra literaria para poder dar cabida a lenguajes inventados… Y sin embargo ha pasado a la posteridad por todas esas razones y por alguna más. Lo peor de Tolkien es que, como todos los colosos de la literatura, sus seguidores e imitadores son tan sólo una pálida sombra de él.
He visto que eres un participante habitual dentro de la STE. ¿Cómo fue que llegaste a la STE? ¿Cuánto tiempo llevas ahí?
Mi descubrimiento de la STE fue totalmente fortuito: una búsqueda en Internet de la expresión “Tolkien+Valencia” me llevó de cabeza a poder hablar con el smial de esta ciudad. Acababa de llegar a Valencia, no conocía a nadie, y fui muy rápidamente aceptado. Entré en marzo de 2002 y para octubre, en la Estelcon de ese año, ya estábamos haciendo canciones y obras de teatro.
¿Eres parte de algún smial? ¿Cómo es la relación entre los distintos smials de la STE?
Formo parte del smial de Edhellond, ubicado en Valencia, del que soy actualmente vicepresidente. Los smiales de la STE son muy distintos unos de otros, y tienen su propia idiosincrasia. Como siempre, dependen de las personas: del carácter que les imprimieron aquellos que lo pusieron en marcha y del que les hacen continuar. Luego tenemos encuentros periódicos a lo largo del año (fiestas o “merith”), y la gran convención anual, o Estelcon.
Sinceramente, y al margen de lo que busque cada uno en la obra de Tolkien, creo que la STE es una gran familia sinergética, un grupo social que, al fin y al cabo, es más grande que nosotros mismos. Muchas cosas giran en torno a él, y son piezas de un puzzle que sin Tolkien no estarían completas: las personas que conoces en cada ciudad, las actividades artísticas que puedes realizar en este ámbito, y que de otra manera nunca se habrían dado… son piezas, como digo, que nunca se habrían unido sin Tolkien.
En el caso de tu smial o de la STE, ¿se van renovando los miembros o es la misma gente de siempre? Uno de los problemas de la STP ha sido animar a la gente nueva a participar, ¿cómo lo hacen ustedes?
Bueno, lo que está claro es que el boom de las películas entre 2001-2003 atrajo mucha gente a este tipo de sociedades, que luego no se han visto seguidas por tantas personas implicadas. Eso es bastante natural. Lo que es cierto es que hay muchos fans de la obra de Tolkien, aquí y allá, que no han oído hablar de la STE o la STP, o que no han sido informados correctamente y piensan que se trata de otra cosa. Si estás atento, y si haces las oportunas actividades de difusión, acabas encontrando de vez en cuando gente que te sorprende, y que empieza a compartir cosas contigo en nuestra sociedad, aunque lo cierto es que esto es menos frecuente en nuestros días. Habrá que estar preparado para dentro de un par de años, puesto que con la adaptación cinematográfica de “El Hobbit” tenemos una gran oportunidad de acoger a nuevos socios.
¿Has tenido contacto con miembros de comunidades tolkiendili en otros países? ¿Qué valor le ves tú a estas comunidades? ¿Por qué la obra de Tolkien tiene esa capacidad de unir a tanta gente?
Bueno, creo que ésa es una asignatura pendiente de las sociedades Tolkien, sobre todo de las hispanohablantes: no existe una gran tradición de colaboración entre estas sociedades, que de aumentarse sería muy enriquecedora. Conozco a algunos miembros de la ATA (Asociación Tolkien de Argentina), incluso uno de sus socios me ha dejado grabar alguna de sus canciones, pero no mucho más. En la STE, algunos socios puntualmente han acudido a encuentros internacionales, pero todo con un porcentaje de participación muy bajo. Insisto: creo que sería muy interesante fortalecer estos lazos de participación y conocimiento, espero que iniciativas como estas entrevistas que realizáis ayuden un poco en este sentido.
Como ya os he comentado antes, la obra de Tolkien cobija a su sombra a grupos de personas que de otra manera no se conocerían, permite realizar teatros, escribir historias, tocar música, crear objetos de artesanía, trajes, etc.… de alguna manera despierta en nosotros el querer completar ese mundo secundario que inició JRR. Estoy seguro que en la Sociedad Borges o en la Sociedad Hesse (por citar dos sociedades a las que me gustaría pertenecer) no se vive su mundo literario de esta manera.
Cuéntanos un poco de la Comisión de Música y Bailes de la STE, de los Orcotalan Estudios y de los Bardos Errantes.
Bueno, la Comisión de Música y Bailes de la STE es un lugar de reunión para los socios donde se da lugar a distintos proyectos, y de donde van partiendo las cosas, en cuya web además se guardan todas las canciones realizadas en el seno de la STE, o al menos se intenta.
Los Orcotalan Estudios son los estudios que tengo en mi casa, y donde grabo todos mis cd’s de canciones, y también algunas colaboraciones de gente externa a ellos. Básicamente, versiono canciones de pop y rock conocidas (aunque tengo especial debilidad por las de Queen), a las que añado una letra “tolkienizada”. Las baterías las grabo vía MIDI y con samplers, los teclados suelen ser sintetizadores, y yo mismo toco los bajos, guitarras y canto las partes vocales, aunque tengo colaboradores que me ayudan con los coros y otros menesteres. Básicamente estos cd’s son productos artesanales hechos con cariño, y cada vez con mayor calidad, destinados sobre todo a los socios de la STE. Llevo ya unos cuantos cd’s, uno al año desde 2004, con el último de ellos a punto de salir del horno.
El Gremio de los Bardos Errantes es otro proyecto interesante: nació de la Comisión de Música, y parte de la idea de tener una especie de “súper grupo” con todos los talentos musicales de la STE, que se reúnen periódicamente a grabar, ensayar y tocar, pero siempre con la premisa de que en la ausencia de uno o varios músicos, siempre habrá otro músico que pueda suplirlo. De esa manera, la formación va variando según las circunstancias. Grabamos un primer disco hace un par de años (con una parte móvil de los Orcotalan Estudios), y este verano estamos empezando a grabar otro, que esperamos tener terminado para octubre.
Os dejo unos enlaces:
Comisión de música: http://oromar.net/ainulindale
Orcotalan Estudios: http://orcotalan.blogspot.com/
Bardos Errantes: http://oromar.net/ainulindale/bardos
¿Quién fue primero Tolkien o Queen? ¿Cómo así se te ocurrió combinar ambas aficiones?
Es curioso, pero no sé qué sucedió antes. Fue aproximadamente al mismo tiempo, allá por el 86, y con muy pocos meses de diferencia. En el colegio, mis compañeros me conocían como el “pirao” de Tolkien y de Queen, aunque estas dos obsesiones siempre se habían mantenido independientes entre sí. Hasta que llegué a la STE y empecé a hacer música con temas tolkilendili… yo había estado tocando en varios grupos, y, cuando ya mi guitarra empezaba a oxidarse en un rincón, surgió lo de tocar estas canciones. Era cuestión de tiempo que tocara Queen. La primera de ellos que toqué fue “Noldorian Rhapsody” en 2003, y creo que hasta ahora ya he grabado más de 30 canciones del grupo… y todavía me quedan algunas más. Este mes de octubre sacaré a la luz el nuevo cd de los Orcotalan Estudios, completamente dedicado a Tolkien y a Queen, titulado “TolQueenadas”.
He notado, corrígeme si me equivoco, que te gusta mucho compartir de forma libre tu obra con la comunidad tolkiendil. ¿Qué te motiva a hacerlo?
En el entorno amateur en el que me muevo, los objetivos fundamentales que me aplico son siempre dos: primero, disfrutar con lo que hago (cosa que consigo) y segundo, conseguir la mayor difusión posible de este trabajo entre aquellos que puedan apreciarlo. No le encuentro sentido a restringir la reproducción de estos temas, cuando se trata de algo sin intención de lucro, y exclusivamente promocional: si lo publico en mi blog, por ejemplo, entiendo que puede llegar a otros foros, y así lo deseo. Hace unos meses, tuve el enorme placer de poder escribirme por e-mail con Brian May, guitarrista de Queen. No solo no le importó conocer las grabaciones que realizaba de su música, sino que además me pidió que le enviara alguno de mis discos. Es el mismo espíritu: lo que se hace con afán de rendir tributo, de disfrutar, y de hacer que algo llegue a los demás no debe restringirse… ¡a no ser que hagas dinero con ello, claro! (está claro que no es mi caso).
Eres parte del equipo editorial de Estel, quizás nos puedas contar cómo es el proceso de trabajo. ¿Cuánta gente está involucrada? ¿Vale la pena el esfuerzo de hacerla?
Bueno, tengo que decir que yo sólo hago una parte muy pequeña del trabajo de la revista Estel; correcciones de ciertos textos, contactos con artículos de secciones y poco más. El trabajo duro es el de los maquetadores. En el equipo, de forma activa, podemos afirmar que estamos involucrados unas 10 personas, con un “núcleo duro” de tres o cuatro maquetadores.
Eso sí, se trata de un esfuerzo plenamente satisfactorio para nosotros. Es, de alguna forma, nuestra criatura, y le vamos dando forma con las colaboraciones que nos llegan de fuera. Por cierto, que no sería mala idea que cualquier socio o simpatizante de la STP nos hiciera llegar un interesante artículo, cuento, dibujo o cualquier otro texto que pueda incluirse en ella. Solo es necesario contactar con nosotros por correo electrónico en estel@sociedadtolkien.org, y allí os informaremos más.
Ahora serás jurado de los Gandalf 2008, ¿alguna recomendación para los participantes? Si se puede, claro.
Lo único que les diría es que traten de encontrar alguna historia entre todo lo que nos legó Tolkien. Hay un montón de huecos que esperan a ser rellenados, y más que nada de eso: de una buena historia, una que parezca que no hemos oído antes, una que te pegue al asiento hasta que no la hayas terminado. No es fácil, pero sí apasionante.
Por cierto, si queréis participar aún podéis hacerlo, las bases las podréis encontrar en:
http://www.sociedadtolkien.org/noticia.php?id=230
¿Existe vida más allá de Tolkien? ¿Qué otros autores te interesan? ¿Qué tipo de literatura te gusta? En algún lado leí que estabas enganchado (como yo) a Canción de Hielo y Fuego, ¿es esta obra la renovación del género fantástico como algunos piensan?
Pues claro que hay más cosas. Me interesan muchos los autores más clásicos, como Dostoievski, Kafka, Hesse, Stevenson, Lovecraft, Borges, Dickens, Shakespeare,… porque en el fondo ahí ha estado siempre todo: contar una buena historia, y esta gente sabía hacerlo como nadie. De literatura contemporánea me cuesta un poco más, quizás porque la oferta es más diversa: me gusta Arturo Pérez-Reverte, y desde luego mi escritor vivo favorito es Paul Auster, con gran diferencia.
La Canción de Hielo y Fuego es una gran obra épica, pero a mi parecer a G.R.R. Martin le está pasando lo peor que le puede ocurrir a un autor. Está paladeando las mieles del éxito, la gloria y la lisonja enardecida vía Internet, por parte de sus numerosísimos fans… en mitad de una gran obra, y puede ser que le haga pensar demasiado en lo que se espera de él. Aunque los primeros libros son poderosos, el cuarto tomo de la colección (Festín de Cuervos) carece de esa fuerza inicial, y parece claramente un libro de transición… mal piropo para un tocho de más de setecientas páginas. Con todo es de lo mejor que tenemos en el mercado, aunque ese “realismo sucio épico” empieza a parecerme un poco mecánico… me quedo con Tolkien.
Una pregunta malvada, ¿qué libros no te gustan? ¿Hay alguno que no le recomendarías ni a tu peor enemigo?
Me gusta tanto leer que es difícil que me disguste una novela. De todas formas, no me gustan los libros simples, los que me cuentan una historia que ya me parece conocer. Recuerdo que uno de los pocos libros que no terminé fue “El Círculo Mágico”, de Katherine Neville. Había leído “El Ocho” y me había interesado, así que leí este otro best seller (a los que no soy muy aficionado) y realmente me sorprendió lo mal que estaba escrito, la cantidad de lugares comunes revisitados con vulgaridad, y lo vacío de la narración. Total, que lo dejé por la página 80 o así, después de darle un par de oportunidades… ¡tenía más de 600!
¿Cuál es tu opinión sobre la elección de Guillermo del Toro como director de El Hobbit? ¿Qué expectativas tienes sobre esa película?
Sinceramente, no tengo muchas expectativas, ni buenas ni malas. Desde luego que Guillermo del Toro es un gran director, pero eso a veces no es suficiente, pues a lo mejor él quiere aportar su propia visión de Tolkien… y quizás pueda haber problemas ahí. Lo que me da cierta seguridad es que Peter Jackson sea productor del proyecto y que los guionistas sean los mismos de la trilogía de ESDLA. Ya veremos.
¿Por qué tu nombre tolkiendil?
Mi pseudónimo está en sindar, ya que mi alter ego tolkiendili pertenece a los elfos de esa raza. “Narnaron Lassedhel” es el nombre completo: “Narnaron” significa “el que cuenta historias”. Lo tomé porque así llamaban los indios de Samoa a R.L. Stevenson, aunque en su idioma era “Tusitala”. La segunda parte del nombre significa “Hoja de Elfo”, y es el nombre de un personaje que aparece en un relato anterior mío. Como ves, no me gusta dejar eso de los nombres al azar…
Finalmente, unas palabras de despedida para los tolkiendili peruanos y de otros lados que seguramente leerán esta entrevista.
Solo deciros que para mí es un verdadero honor el que hayáis contado conmigo para colaborar con estas preguntas. Un fuerte saludo para todos los socios y simpatizantes de Perú, y en general para todos los del otro lado del charco. Una buena noticia sería que por medio de Tolkien estrecháramos las relaciones entre nuestras geografías, a veces tan lejanas y sin embargo tan similares.